El otro día iba caminando por Deán Funes hacia un evento en el cabildo, desviando del camino que normalmente haría, como para ver otros paisajes.
Casi llegando, en una pared blanca larga y sin ventanas, vi un cartel de la Hemeroteca de la Legislatura. Hemerotecas son cosa de gente académica y periodistas, supongo, pero pensé «capaz tienen sala de lectura», que es lo más uso en una biblio. La puerta antigua de madera estaba cerrada pero no a llave, pasé e inmediatamente sentí calor (era un día bastante frío y venia abrigada), también caí directamente a una sala de lectura vacía, con mesas largas, sillas y un gran aire acondicionado.
A la derecha estaba la hemeroteca, al frente una salita con puerta abierta que sospecho ser de restauración (fuente: voces en mi cabeza), y al fondo a la izquierda otra puerta de madera cerrada, pero esa con vidrio.
Hasta ese entonces no había visto a nadie y nadie respondió a mis llamados. Miré por el vidrio y vi la sala contígua unos estantes con libros. Ajá! Pensé, una biblio o algo parecido. Abrí esa puerta y di con una sala grande con libros en todo el perímetro y una chica sentada en un escritorio al fondo.
Resulta que se llama Letíca o Larisa o algo con L y me contó que la hemeroteca es separada de la biblio, que esa era la biblioteca municipal, que habían reabierto en abril de este año y que no tienen, todavía, ni sitio ni blog ni página de ig siquiera.
No indagué más, pero vi una foto antigua de una placa a la calle con el nombre de la biblio (nombre de algún señor, no me acuerdo) y al salir busqué la placa en esa pared blanca y solo vi un agujero en donde calculo que estaba antes.
Hay algo mítico en una biblioteca escondida y es divertido encontrarlas, como me pasó un poco con la biblioteca del correo, pero no está tan piola que un espacio abierto al público esté solo teóricamente abierto pero no haya ninguna forma de que el público se entere (si no es particularmente interesado y está casualmente a la búsqueda del tesoro de biblios, como yo).
Más rato paso por ahí y espero poder ampliar la info. Por lo pronto, alto espacio para estudiar en los días fríos de julio en que las biblios de la UNC están cerradas y la provincial y la nacional están frías.
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